Altas capacidades en niños: más allá del “es muy inteligente”
Incorporamos a nuestro equipo psicológico a Noemí Clelia Peteilh, que cuenta con amplía experiencia en el manejo de niños con altas capacidades y su entorno. En este artículo, Noemí nos explica en qué consisten y por qué es tan importante su detección precoz.
Cuando escuchan que un niño tiene altas capacidades, (AACC) muchas personas imaginan a un pequeño genio que saca sobresalientes sin esfuerzo, que nunca tiene problemas en clase y que “lo tiene todo más fácil”... pero la realidad… es muy distinta.
Las altas capacidades no tratan solo de inteligencia. Se trata de una forma diferente de sentir, pensar y vivir el mundo. Y cuando no se comprende, puede convertirse en una fuente constante de frustración, aburrimiento, incomprensión y hasta sufrimiento para el niño y para su familia. Este artículo busca aclarar qué son realmente las altas capacidades, cómo detectarlas y, sobre todo, cómo acompañar a estos niños de forma adecuada.
¿Qué son realmente las altas capacidades?
Un niño con altas capacidades no es solo alguien que aprende rápido, sino que además tiene una curiosidad intensa e insaciable, hace preguntas profundas desde muy pequeño, observa detalles que otros no ven, conecta ideas de forma poco común, tiene una gran imaginación y creatividad, siente las emociones con mucha intensidad, aunque también se frustra con facilidad cuando algo no tiene sentido para él y se aburre enormemente con tareas repetitivas. No es solo un niño “listo”. Es un niño que procesa el mundo a otro ritmo y con otra profundidad.
Los padres y/o cuidadores, refieren que aprendió a hablar, leer y/o razonar muy pronto. El desarrollo del lenguaje suele ser muy precoz pero no es exclusivo, en algunos casos de AACC el desarrollo del habla es normal.
Mencionan que su vocabulario muy avanzado para su edad, y que realizan preguntas existenciales o muy complejas. Algunos comentan que tienen una gran memoria y capacidad de observación
Otros padres notan desde que sus hijos son muy pequeños, que poseen una sensibilidad emocional elevada. Otros que son muy perfeccionistas, o que muestran una baja tolerancia a la injusticia o a las normas que no entiende.
Suelen tener (aunque no siempre ocurre) dificultades para encajar con niños de su misma edad, y aburrimiento frecuente en el colegio.
Sus conductas a veces se confunden con distracción, desobediencia o falta de interés. Suelen aprender a leer y escribir solos o con mínima ayuda, a menudo motivados por su propia curiosidad.
Cuando un niño con AACC no se detecta, suele aburrirse en clase, como en los ámbitos donde se desarrolla. A veces se desconecta, baja su rendimiento y puede parecer desmotivado.
En consecuencia, puede desarrollar ansiedad o baja autoestima, y/ó puede empezar a pensar que “hay algo mal en él”, cuando en realidad su mundo interior es enorme y nadie le está enseñando a gestionarlo.
¿Qué necesitan estos niños?
Más que más tareas, necesitan retos intelectuales reales, explicaciones con sentido, espacios para su creatividad, adultos que validen sus emociones, libertad para explorar sus intereses, comprensión cuando se frustran, acompañamiento emocional, no solo académico. Necesitan que dejemos de intentar que encajen y empecemos a entender cómo funcionan. Un error común es presionarlos para que destaquen. Un niño con altas capacidades no necesita demostrar nada. Necesita sentirse comprendido, respetado y acompañado. Su bienestar es mucho más importante que su rendimiento.
¿Cómo se detectan las altas capacidades?
La detección de las altas capacidades no empieza con un test. Empieza con la observación. Muchas veces, quienes primero notan que “algo es diferente” son los cuidadores o docentes, quienes refieren que:
“Pregunta cosas que no son normales para su edad”
“Se aburre muchísimo en clase”
“Tiene una sensibilidad exagerada”
“Aprende solo, sin que nadie le enseñe “
Y aquí es clave entender algo: las altas capacidades no se detectan solo por las notas.
El psicólogo realiza una validación integral, lo que incluye la observación clínica, la recogida de datos obtenidos a través de cuestionarios que se le entregan a los padres y/o cuidadores, y la administración de diferentes técnicas de evaluación psicológica, sobre todo enfocadas a detectar el perfil cognitivo del niño.
Finalmente, no solo obtendrá un número de CI, sino que analizará el conjunto de resultados para determinar si el niño presenta algún tipo de AACC, entre las que se diferencian:
Superdotación: es el perfil que la mayoría de la gente imagina. Se caracteriza por un desarrollo intelectual muy equilibrado y elevado en todos los aspectos, aunque son el grupo menos frecuente dentro de las altas capacidades.
Talento: aquí el niño destaca muchísimo en un área concreta, pero no necesariamente en todas. Puede parecer un niño “normal” en muchas cosas, pero extraordinario en una en particular. Este perfil es muy común y muchas veces pasa desapercibido porque no encaja en la idea clásica de superdotación.
Precocidad intelectual: estos niños muestran un desarrollo muy adelantado para su edad en la infancia, pero con el tiempo pueden equilibrarse con el resto de sus compañeros.
Es decir:
Aprenden antes que los demás
Van “muy por delante” durante los primeros años
Pero no necesariamente mantendrán esa diferencia en la adolescencia
Aun así, durante esa etapa necesitan un acompañamiento adecuado porque su mente va a otro ritmo. Por eso, un niño puede tener altas capacidades, aunque su CI no sea extremadamente alto.
En definitiva, el diagnóstico no depende, ni mucho menos, de un solo número, sino de un perfil cognitivo completo.
Por eso es tan importante que la evaluación sea amplia y especializada. Por último, comentar que la finalidad de la detección no es “poner una etiqueta”, sino poder comprender y acompañar mejor, evitando el impacto emocional de la falta de detección temprana, lo que generalmente repercute en su autoestima y en su desarrollo.
Noemí Clelia Peteilh
Psicóloga General Sanitaria
”Mi práctica se centra en un enfoque psicodinámico e integrador, lo que me permite abordar las necesidades emocionales y psicológicas de manera adaptativa.”

