Terapias de Uso forzado en la rehabilitación neurológica
Cristina y Claudia García, terapeutas de la clínica INYPEMA, visitaron el podcast de La Nueva España para hablar sobre neurorrehabilitación y terapias de uso forzado.
La neurorrehabilitación avanzada es un enfoque terapéutico que combina neurociencia y tecnología para ayudar al cerebro a reorganizarse tras una lesión, aprovechando la neuroplasticidad.
Se basa en intervenciones intensivas, personalizadas y orientadas a actividades de la vida diaria donde lo que hacemos es trabajar con el paciente en todas las esferas de su vida, como la cognitiva, perceptiva, sensitiva o motora.
Básicamente, la neurorrehabilitación avanzada no trata solo de recuperar lo que se ha perdido, sino de enseñar al cerebro nuevas formas de funcionar para que la persona vuelva a vivir con la mayor independencia y calidad de vida posible.
Cristina y Claudia García en el podcast de La Nueva España
Cómo enfocamos la neurorrehabilitación en la práctica clínica de Inypema
Tradicionalmente, en la rehabilitación convencional el paciente acudía a menos sesiones a la semana o de forma menos intensiva, pero actualmente estamos integrando progresivamente programas estructurados de mayor intensidad y especificidad.
Además, estamos incorporando la terapia de Uso Forzado, lo que implica reducir el uso del lado menos afectado, para favorecer que el paciente utilice el lado afectado en tareas funcionales. Esto se traduce en actividades muy dirigidas, repetitivas y con objetivos claros, adaptadas a cada persona, buscando que ese uso sea activo, significativo y tenga transferencia directa a su día a día.
Lo llevamos a cabo mediante programas individualizados, donde valoramos al paciente y diseñamos un plan centrado en objetivos funcionales reales.
Por ejemplo, cuando queremos incluir este tipo de terapia con un paciente realizamos una valoración específica mediante esta técnica. De esta manera podemos encontrar donde se encuentra la problemática o el déficit principal del paciente. Tras esto pasamos a realizar unas actividades preparatorias donde la premisa principal es que sean en cadena cinética cerrada, que exista transferencia de peso hacia la extremidad más afecta con el fin forzar su uso.
Nuestro trabajo se basa en sesiones más intensivas, combinando el uso forzado con ejercicio terapéutico, trabajo propioceptivo, tareas funcionales y repetición dirigida, siempre buscando que el paciente participe activamente y que el entrenamiento tenga transferencia a su vida diaria.
Además, en nuestro centro contamos con diferentes dispositivos de nuevas tecnologías, que nos permiten trabajar bajo el concepto de “repetir sin repetir”. Es decir, conseguimos mantener un alto volumen de práctica, variando las tareas, los entornos y los estímulos.
Formación en el CEN y nuevas herramientas y enfoques
Esta formación nos está permitiendo estructurar mejor los tratamientos, incorporando protocolos más definidos de trabajo intensivo y técnicas específicas como la terapia de Uso Forzado.
Además, nos ayuda a plantear objetivos más claros y a organizar programas de intervención más concentrados en el tiempo. En este sentido, también incorporamos el concepto de forzar el uso, es decir, promover de forma activa que el paciente utilice las capacidades que tiene más afectadas, guiando ese uso mediante tareas específicas, repetición y supervisión.
En definitiva, no es solo hacer más, sino hacerlo mejor, con mayor calidad de movimiento y asegurando que el paciente realmente utilice y entrene aquello que más necesita recuperar.
La evidencia lo que nos dice es que la rhb intensiva es más eficaz que la más espaciada en el tiempo, es decir, venir durante 3 meses a un alto volumen de sesiones va a ser más eficaz a largo plazo en la consecución de objetivos que el venir durante 1 o 2 sesiones a la semana durante años.
Por lo que, la diferencia principal está en el potencial de recuperación y en la calidad de vida que alcanza la persona.
Con una mayor intensidad la recuperación siempre va a ser mayor y los tiempos para conseguir ciertos objetivos se van a reducir.
Técnica de Uso Forzado y sus principales beneficios
La terapia de Uso Forzado es fiel a su nombre, se fundamenta en varios paradigmas entre los que destacan utilizar la parte del cuerpo que se encuentra con mayor afectación combinado con la restricción del uso del lado menos afecto, actividades en cadena cinética cerrada, utilizando todos los segmentos corporales, entre otras.
El objetivo es romper lo que llamamos “aprendizaje por desuso”, que ocurre cuando el paciente deja de utilizar una extremidad porque le resulta más difícil porque lo siente peor, o la musculatura está más débil, por lo que el cerebro “decide” economizar y no utilizarlo.
Sus beneficios incluyen una mejora significativa en la función del miembro afectado, mayor integración en actividades diarias y una estimulación más intensa del cerebro, favoreciendo la neuroplasticidad.
Como comentamos anteriormente, trabajar con programas de rhb intensiva, nos aporta el beneficio de plantear programas mucho más específicos donde aseguremos la práctica masiva y que se pueda intervenir con la persona desde todas las esferas. Desde un enfoque biopsicosocial y transdisciplinar, donde desarrollamos el trabajo en coordinación con las diferentes especialidades de nuestro centro como pueden ser los neuropsicólogos o logopedas.
En resumen, la diferencia no solo está en el ritmo, sino que genera un impacto real sobre el cerebro y la funcionalidad, la rehabilitación intensiva no es hacer más por hacer más si no, aprovechar como aprende el Sistema Nervioso. Es decir, reforzamos como aprende nuestro cerebro a realizar los movimientos diarios mediante una forma más repetida.
Como conclusión final, la rehabilitación intensiva nos proporciona cientos o miles de repeticiones funcionales en poco tiempo y la espaciada nos da un aprendizaje más lento.

