Compartimos el testimonio completo de Montse, una paciente de nuestra clínica que, tras sufrir un grave ictus hace casi tres años, decidió, hace sólo unos meses, someterse a un tratamiento de neurorrehabilitación intensiva combinado con Estimulación Magnética Transcraneal; el objetivo principal era tratar de recuperar la funcionalidad de su brazo y mano derechos; además, también se buscó mejorar en el resto de secuelas (pérdida de sensibilidad, problemas en la marcha o dificultades con el lenguaje y el habla).
Como decíamos, el ictus que sufrió Montse hace tres años le dejó importantes secuelas en aspectos relacionados con la deglución o el lenguaje y también graves secuelas físicas en toda la parte derecha de su cuerpo. Uno de los aspectos más limitantes para esta paciente era el hecho de que la mano derecha y el brazo habían quedado prácticamente paralizados, con una alta espasticidad. Su mano permanecía cerrada y el brazo completamente rígido.
Desde INYPEMA, valoramos de manera multidisciplinar este caso. Nuestros especialistas en rehabilitación de mano valoraron el caso en profundidad junto a nuestro neuropsicólogo, que pudo confirmar un umbral motor sobre el que poder trabajar.
Después de esta valoración inicial, que también incluyó a terapeutas ocupacionales y logopedas, programamos un tratamiento basado en la estimulación magnética (TMS) acompañada de neurorrehabilitación intensiva, muy centrada en recuperar la movilidad del brazo y mano derechos, y con sesiones intensivas de hasta cuatro días a la semana, durante varios meses.
Los resultados no tardaron en llegar y, en palabras de la propia paciente, desde el “tercer día” de terapia empezamos a recuperar cierto grado de funcionalidad en su brazo y mano derechos, además de muchas otras mejoras, entre las que destacan la marcha y el habla.
Gracias al esfuerzo y la gran capacidad de trabajo de esta paciente, al enfoque multidisciplinar de nuestro equipo y al uso de la mejor tecnología disponible en materia de neurorrehabilitación, Montse ha podido recuperar parte de lo que había perdido, mejorando muchísimo su calidad de vida.
¡Enhorabuena a todo el equipo clínico de INYPEMA por este caso de éxito!

